Ford da un paso más allá de la industria automotriz con el lanzamiento de Ford Energy, una nueva división enfocada en sistemas de almacenamiento de energía con baterías (BESS) para empresas de servicios públicos, centros de datos y clientes industriales en Estados Unidos.
Tras casi un año de trabajo interno, la compañía confirmó que ya prepara infraestructura, cadenas de suministro y capacidad de manufactura para atender la creciente demanda de almacenamiento energético a gran escala y que las primeras entregas están previstas para finales de 2027.
Una apuesta por el almacenamiento energético a gran escala
Ford Energy operará como una filial propiedad de Ford Motor Company y tendrá presencia en toda la cadena de producción: desde la fabricación de celdas y bobinas de electrodos, hasta el ensamblaje de módulos, contenedores y soporte técnico.
Asimismo, la empresa planea desplegar al menos 20 GWh anuales, respaldándose en la experiencia industrial y manufacturera que la marca ha desarrollado durante más de 120 años.
Su producto principal será el Ford Energy DC Block, un sistema de almacenamiento de energía diseñado para aplicaciones de gran escala. La solución utilizará baterías prismáticas LFP de 512 Ah y estará disponible en dos configuraciones: FE-250, con autonomía de dos horas, y FE-450, enfocada en operaciones de cuatro horas.

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Ambos sistemas integran refrigeración líquida, sistema de gestión térmica y monitoreo avanzado de baterías para garantizar estabilidad, seguridad y desempeño a largo plazo.
Por otra parte, para acelerar la producción, la compañía automotriz reutilizará capacidad de manufactura de baterías ya existente en Glendale, Kentucky. La estrategia también busca alinearse con las regulaciones estadounidenses y con los incentivos del crédito fiscal a la Inversión aplicables al almacenamiento energético.
La compañía aseguró que su cadena de suministro fue diseñada para cumplir con los requisitos de contenido nacional y asistencia material exigidos por el mercado energético estadounidense.
La demanda energética como motor
Ford considera que el crecimiento de los centros de datos, el avance de las energías renovables y la necesidad de reforzar la resiliencia de la red eléctrica están acelerando la demanda de sistemas de almacenamiento confiables y financiables. Según la empresa, utilities y desarrolladores buscan proveedores capaces de garantizar soporte técnico y operación durante décadas, especialmente en proyectos donde las garantías y la estabilidad financiera son factores decisivos.
Con este movimiento, la armadora busca posicionarse como un actor relevante en el negocio energético, aprovechando su experiencia en manufactura industrial para competir en uno de los sectores con mayor crecimiento en el país vecino.

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Cabe recordar que, la empresa ya había anunciado una inversión cercana a los 2,000 millones de dólares para desarrollar este negocio. Actualmente, se encuentra en fase de ejecución y preparación de capacidad productiva para iniciar operaciones comerciales hacia finales de 2027.
Finalmente, con la incursión de Ford Energy se refleja cómo las automotrices están ampliando su participación más allá de los vehículos eléctricos, apostando ahora por soluciones de infraestructura energética que serán clave para la electrificación y el crecimiento digital de los próximos años.