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Senadores piden eliminar a los proveedores chinos a Estados Unidos

Con motivo de la visita del presidente Trump a ese país, los legisladores han comenzado a alzar la voz.

Senadores piden eliminar a los proveedores chinos a Estados Unidos

Esta semana el presidente de Estados Unidos, Donald Trump visitará China, en un viaje que promete acercar más a estas dos potencias mundiales y, posiblemente ir pavimentando el camino para una mejora en las relaciones comerciales entre ambos países.

Sin embargo, en casa, varios senadores están haciendo una propuesta para que los autos que se venden en la Unión Americana, no contengan piezas hechas por proveedores chinos. Aunque, actualmente hay más de 60 proveedores instalados en la Unión Americana, que pertenecen o son directamente, empresas chinas.

Desde hace décadas, las firmas chinas han tomado un volumen muy importante en la proveeduría automotriz y en la actualidad no existe un vehículo en el mundo que no tenga una pieza hecha en China o manufacturada por una empresa de ese país, presencia que se está elevando con la electrificación del automóvil.

CATL (Contemporary Amperex Technology Co. Limited) es la compañía más grande de producción de baterías para autos eléctricos, controlando 40.7% del mercado mundial, el segundo lugar, también de origen chino es BYD, con 13.3%.

Hace unas semanas, Senadores Republicanos presentaron una propuesta de ley que prohíba la integración de elementos de seguridad, entre ellos bolsas de aire y cinturones de seguridad de origen chino o fabricados por empresas chinas en los vehículos que se venden en Estados Unidos, por la sospecha de que no cumplen con los estándares necesarios.

Además, este lunes 50 Representantes Republicanos mandaron una carta a los Departamentos del Tesoro y de Comercio, para que eviten a toda costa que empresas chinas lleguen a producir autos y baterías a la Unión Americana.

“Mientras continúan las negociaciones con China, instamos a la Administración a rechazar cualquier intento de China de establecer plantas de fabricación de vehículos y baterías en Estados Unidos o en el mercado norteamericano en general. Las barreras de entrada existentes, como la normativa del Departamento de Comercio sobre vehículos conectados y los aranceles de la Sección 301 sobre vehículos eléctricos chinos, son políticas acertadas que deben mantenerse”, se lee en el documento, redactado por motivo de la visita de Trump a China.

“La próxima revisión conjunta del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC) ofrece la oportunidad de alinear aún más los intereses colectivos de seguridad nacional de América del Norte, impidiendo que las economías no de mercado se beneficien indirectamente del acuerdo.

“Las inversiones perversas de empresas estatales chinas en todo el continente están diseñadas para explotar y eludir las políticas de seguridad económica de Estados Unidos, en detrimento de sus intereses económicos y de seguridad nacional. El establecimiento de un mecanismo formal de control de la inversión extranjera contribuiría a cerrar esta puerta trasera, proteger la integridad del acuerdo y evitar un mayor deterioro de la base manufacturera estadounidense”, agrega la carta.

En 2025 se vendieron en Estados Unidos más de 56,000 automóviles fabricados en China, de marcas como Buick, Lincoln, Volvo y Polestar.

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