Mazda podría ampliar todavía más su ya extensa gama de SUVs con la llegada de nuevos modelos que apuntan a cubrir nichos muy específicos del mercado. Un reciente registro de marca ante la oficina de patentes de Estados Unidos revela que la firma japonesa registró el nombre CX-40, lo que anticipa la posible incorporación de un nuevo modelo dentro de su portafolio.
Actualmente, Mazda comercializa en América modelos como CX-30, CX-5, CX-50, CX-70 y CX-90, además de CX-3, CX-60 o CX-80. Es así, que la marca está presente en prácticamente todos los segmentos del mercado.

El registro del nombre CX-40, realizado el pasado 27 de febrero, sugiere que este modelo se colocaría entre la CX-30 y la CX-5 o CX-50. Por ahora no hay detalles sobre su base mecánica, pero podría recurrir a plataformas ya existentes dentro de la marca, así como a motorizaciones conocidas, que hoy incluyen opciones a gasolina con sistemas mild-hybrid en algunos mercados.
Una de las posibilidades que se plantea es que adopte una silueta más baja y estilizada, con una caída de techo tipo coupé, retomando la fórmula de la CX-4 que Mazda lanzó en China en 2016. Este enfoque permitiría diferenciarla dentro de la gama, apostando más por diseño y manejo que por capacidades fuera del camino.

Además del CX-40, la marca también ha registrado otros nombres como CX-10 y CX-20. Este último apunta a convertirse en el reemplazo de la CX-3, mientras que el CX-10 podría posicionarse como un modelo aún más pequeño dentro de la oferta.
Finalmente, como suele suceder en este tipo de casos, tendremos que esperar a que el tiempo nos de las respuestas sobre este registro.