MINI encontró una forma distinta de sumarse a las celebraciones de Día de Muertos en México. La firma británica presentó MINI Ofrenda, una iniciativa que convierte algunos de sus vehículos en instalaciones artísticas mediante intervenciones florales que combinan diseño automotriz, arte botánico y elementos de la cultura mexicana.
La exposición comenzó el 28 de octubre y permanecerá durante cinco días en cuatro ubicaciones: Masaryk y Samara Shops, en Ciudad de México; The Landmark, en Guadalajara, y Puerto Cancún.
El proyecto toma como punto de partida las proporciones, las líneas de carrocería y las posibilidades de personalización del MINI Cooper para convertirlo en una pieza escultórica. Las intervenciones incorporan elementos característicos de las ofrendas tradicionales, como flores de cempasúchil, pencas de agave azul, frutos de temporada y textiles artesanales.

Cada sede presenta una propuesta diferente. En The Landmark, Guadalajara, la instalación llamada “El Tequila” utiliza especies endémicas y agave jalisciense para destacar la silueta atlética del vehículo.
En Masaryk, Ciudad de México, “La Cosecha” aprovecha el cofre y las formas curvas de la carrocería para integrar follajes, jarrones y frutos que se extienden hasta el suelo.
Por su parte, Puerto Cancún alberga “Una celebración de nuestras raíces”, una composición que combina textiles artesanales de Quintana Roo con vegetación regional y los acabados exteriores del MINI Cooper.
Finalmente, en Samara Shops, la pieza “La muerte como luz” apuesta por una interpretación minimalista que utiliza las superficies del automóvil como parte de una composición visual más depurada.
Con MINI Ofrenda, la marca busca vincular su identidad de diseño, personalización y movilidad urbana con una de las tradiciones más representativas de México.