Porsche prepara un nuevo superdeportivo de motor central que se colocará por encima del 911, el Mission S del cual conoceremos un vistazo el próximo 15 de octubre. Lo anterior como parte de la estrategia que la firma de Stuttgart seguirá hasta 2035 para reforzar su posición en el mercado de autos deportivos de lujo.
El anuncio se realizó durante el Capital Markets Day de la marca, celebrado en su Centro de Desarrollo de Weissach, donde Porsche presentó Sportwagenschmiede ’35, un plan que apuesta por productos más exclusivos, mayor personalización y una operación más eficiente.
La estrategia mantiene el principio de “Value over Volume”: Porsche no busca crecer simplemente a través de mayores volúmenes de producción, sino incrementar el valor y la rentabilidad de cada vehículo. De hecho, la compañía pretende reducir su punto de equilibrio a menos de 200,000 unidades vendidas.

El nuevo deportivo de motor central será uno de los productos clave de esta ofensiva y dará paso a una familia de modelos posicionada por encima del 911. A esto se suma el análisis de una SUV del segmento D que estaría por encima de Cayenne.
La renovación del portafolio comenzará también en 2028 con los nuevos 718 Boxster y Cayman eléctricos. Ese mismo año, Porsche presentará una nueva SUV del segmento B con motores de combustión e híbridos enchufables, que convivirá con la actual Macan eléctrica.
La marca también quiere crecer en los segmentos D y E, que podrían representar alrededor de 45% de su portafolio en el mediano plazo. Además, Porsche planea lanzar al menos un nuevo producto capaz de definir la identidad de la marca cada año a partir de 2030.
Aunque los eléctricos tendrán un papel importante, Porsche mantendrá una estrategia de tres tipos de propulsión, con inversiones en motores de combustión, sistemas híbridos enchufables y nuevas generaciones de baterías.
La exclusividad será otro de los ejes. La firma busca aumentar alrededor de 20% el precio promedio de sus modelos tope de gama y multiplicar por seis las ventas de su programa de personalización Sonderwunsch.
Para financiar esta transformación, Porsche también reducirá costos: contempla bajar hasta 20% los gastos de desarrollo y hasta 30% los costos laborales de producción.
Con Sportwagenschmiede ’35, Porsche apuesta por menos volumen, más exclusividad y vehículos cada vez más rentables, sin perder el ADN deportivo que distingue a la marca.