El Toyota Camry se ofrece en el mercado mexicano con una propuesta que combina diseño, tecnología, espacio y eficiencia. La actual generación deja atrás la imagen conservadora que durante años caracterizó al modelo y apuesta por una apariencia más deportiva, acompañada de una mecánica híbrida disponible en toda la gama.

Al frente destaca una parrilla de gran tamaño, acompañada por grupos ópticos estilizados y líneas que hacen que la carrocería luzca más baja y ancha. Dependiendo de la versión, el Camry puede incorporar elementos deportivos, rines de hasta 18 pulgadas y una configuración bitono que acentúa su personalidad.

Al interior, este sedán ofrece una configuración enfocada en tecnología y confort, con pantalla multimedia de hasta 12.3 pulgadas, compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, cargador inalámbrico para smartphone y, en las versiones superiores, un sistema de audio JBL con nueve bocinas.

El equipamiento puede complementarse con cuadro de instrumentos digital de 12.3 pulgadas, puertos USB-C para los pasajeros traseros, asientos eléctricos con calefacción, vestiduras en piel y volante calefactable. El Camry XLE también puede incorporar techo panorámico, un elemento que ayuda a generar una sensación de mayor amplitud en el habitáculo.

Pero uno de los principales argumentos del Camry está debajo del cofre. Todas las versiones comercializadas en México utilizan un sistema híbrido que combina un motor de gasolina de cuatro cilindros y 2.5 litros con propulsión eléctrica.
Esta configuración permite recuperar energía durante las desaceleraciones al recargar la batería cada vez que se pisa el pedal del freno y, además, aprovecha el motor eléctrico en determinadas condiciones de manejo, sin necesidad de conectar el automóvil a una toma de corriente. El resultado es una combinación que busca reducir el consumo sin sacrificar la respuesta que se espera de un sedán de este tamaño.

En seguridad, el Camry incorpora Toyota Safety Sense, con tecnologías como sistema de precolisión con detección de peatones, asistencia de mantenimiento y trazado de carril, luces altas automáticas y control crucero adaptativo.

También cuenta con ocho bolsas de aire, cámara de reversa, monitoreo de presión de neumáticos y anclajes ISOFIX. Las versiones superiores añaden monitor de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero y asistente de salida segura.
Con esta generación, Toyota convierte al Camry en una alternativa más atractiva para quienes todavía buscan un sedán, pero ya no quieren renunciar a la tecnología, eficiencia y equipamiento que ofrecen los SUV modernos.
