Nissan se une con Grupo Takayama para desarrollar nuevos materiales de construcción fabricados a partir de subproductos generados durante el proceso de pintura automotriz.
Como resultado de esta colaboración nacen las láminas aislantes acústicas TS-12 y TS-20, productos que utilizan carbonato de calcio recuperado de las naves de pintura de la marca japonesa, transformando un residuo industrial en un material de alto valor para la industria de la construcción.
¿Cómo Nissan aprovecha los residuos del proceso de pintura?
Durante la aplicación de pintura en la carrocería del vehículo, parte del material pulverizado no se adhiere al vehículo y permanece suspendido en el aire ocasionando un fenómeno conocido como niebla de pintura.
Tradicionalmente, estos residuos eran capturados mediante sistemas con agua y posteriormente tratados como desechos industriales, pero la firma nipona implementó un sistema de cabina seca en sus plantas de Tochigi y Oppama en Japón, el cual utiliza filtros con carbonato de calcio para capturar estas partículas en estado sólido.

Gracias a este proceso, el material puede recuperarse y reutilizarse como materia prima, evitando que termine como residuo y reduciendo significativamente el impacto ambiental de la producción. El Grupo Takayama será el encargado de fabricar y comercializar las nuevas láminas acústicas, las cuales incorporan el carbonato de calcio recuperado por la firma japonesa.
Más reciclaje y menos emisiones de CO₂
De acuerdo con ambas compañías, estos materiales permiten reducir más de 30% las emisiones de CO₂ frente a productos convencionales, disminuyendo alrededor de 1,200 toneladas de residuos industriales al año y aproximadamente 25 millones de yenes ($2,698,292 pesos) los costos de disposición de residuos.
Además, la compañía adelantó que analiza nuevas aplicaciones para el carbonato de calcio recuperado, incluyendo su posible incorporación en componentes automotrices a partir de 2030 con lo que fortalecería su estrategia de manufactura sustentable y economía circular.