El futuro de Maserati podría tomar un rumbo inesperado. De acuerdo con un reporte surgido en China, Stellantis estaría en conversaciones con Huawei y JAC Motors para desarrollar una nueva generación de vehículos eléctricos y de nuevas energías. La noticia llama la atención porque la firma italiana históricamente ha presumido su ADN italiano, especialmente en diseño, desempeño y sonido de sus motores.
Según el informe, Huawei sería la encargada de desarrollar las plataformas tecnológicas y sistemas principales de los vehículos, mientras que JAC asumiría labores de investigación, desarrollo y manufactura. Maserati, por su parte, se enfocaría principalmente en el diseño exterior e interior, además de aportar el prestigio y posicionamiento de la marca. El esquema sería similar al de la alianza Harmony Intelligent Mobility Alliance impulsada por Huawei en China, donde varias marcas utilizan tecnología compartida para lanzar modelos distintos.

Aunque la idea de un Maserati desarrollado junto a compañías chinas puede parecer extraña para algunos entusiastas, la realidad es que Stellantis ya tiene experiencia trabajando con fabricantes asiáticos. El grupo posee actualmente el 21% de Leapmotor, firma china especializada en autos eléctricos. Incluso, ambas empresas ya preparan nuevos proyectos para Europa, incluyendo una SUV eléctrica con emblema Opel que se producirá en España.
El reporte indica que ya existirían dos modelos en etapa inicial de planeación. El primero sería comercializado en China bajo la marca Maextro, mientras que el segundo llegaría a mercados internacionales con el emblema de Maserati y algunos cambios en diseño y configuración. Las conversaciones entre las compañías habrían comenzado desde inicios de 2025 y parte del trabajo preliminar de desarrollo ya estaría en marcha.

Este posible acuerdo aparece en un momento complicado para Maserati. Durante el año pasado, la firma italiana vendió apenas 11,127 vehículos a nivel global, una caída de 58% respecto al año anterior. La situación en China también refleja el difícil momento de la marca, ya que pasó de vender cerca de 14,500 unidades en 2017 a poco más de 1,000 vehículos recientemente. Estas cifras muestran que Maserati necesita urgentemente productos más competitivos y una estrategia distinta para mantenerse vigente en el mercado premium.
Por ahora no existe información clara sobre qué tipo de vehículos surgirían de esta alianza. Podrían ser sedanes, SUVs o incluso deportivos eléctricos, aunque todo apunta a que los modelos tendrían un fuerte enfoque tecnológico y electrificado. Hasta el momento, Maserati no ha emitido comentarios oficiales sobre estas versiones. Sin embargo, el simple hecho de que existan negociaciones con Huawei y JAC deja claro que la industria automotriz premium está entrando en una nueva etapa, donde las alianzas entre fabricantes tradicionales y gigantes tecnológicos chinos comienzan a convertirse en una necesidad más que en una opción.