La "Cola del Dragón" (Tail of the Dragon) es un tramo de la carretera US 129 en Estados Unidos que se sitúa entre Tennessee y Carolina del Norte, y es considerada una de las mejores rutas del mundo para motociclistas y entusiastas de autos deportivos.
Esta carretera de dos carriles sin cruces ni intersecciones es famosa por sus 318 curvas en 17.7 kilómetros y fue el escenario elegido por el Mini John Cooper Works para mostrar su ADN de competición.

Gracias a su peso de apenas 1,330 Kg, combinado con un centro de gravedad bajo, dirección precisa y una puesta a punto enfocada en la agilidad, este hot hatch aprovechó esta carretera que comienza en Deals Gap (TN) y termina en el puente de Tabcat Creek (NC) para mostrar sus capacidades mientras atraviesa el Bosque Nacional Cherokee y las Great Smoky Mountains.
Al inicio del recorrido, específicamente en el estacionamiento “Deals Gap” se encuentra el “Árbol de la Vergüenza” donde cuelgan los restos de partes de la carrocería, espejos, cubiertas de ruedas y tanques de combustible de motocicleta que han sufrido accidentes en este camino.

Bajo el cofre, el Mini JCW porta un motor cuatro cilindros y 2.0L, capaz de entregar 231 Hp y 280 Lb-pie de torque con el que puede acelerar de 0 a 100 Km/h en 6.1 segundos, ofreciendo una respuesta contundente en salidas de curva y rectas cortas.
Este pocket rocket cuenta con transmisión automática de doble embrague, la cual permite cambios rápidos y precisos, aunque también ofrece la opción de control manual mediante paletas al volante.

El comportamiento dinámico se apoya en la suspensión con amortiguadores selectivos, frenos deportivos y una configuración específica en el eje delantero que mejora el paso por curva. A esto se suman rines de 18 pulgadas con neumáticos de alto desempeño, que garantizan tracción incluso en condiciones exigentes.
Fiel a su esencia deportiva, al interior del MINI JCW destacan los asientos de gran sujeción lateral, volante específico, sistema de sonido Harman Kardon y una pantalla OLED de alta resolución que centraliza toda la información del vehículo. Además, el modo de manejo “John Cooper Works” despliega información en tiempo real como torque, fuerzas laterales y potencia utilizada.

El Mini John Cooper Works que desafío la Cola de Dragón luce la carrocería en color Ocean Wave Green, combinado con techo en negro y detalles aerodinámicos como splitter frontal, difusor trasero y alerón que forman parte del kit John Cooper Works, elementos que no solo aportan estética, sino que mejoran la carga aerodinámica y la estabilidad a alta velocidad.
El camber o ángulo de caída -inclinación vertical de las ruedas de un vehículo respecto al suelo- como se inclina hacia adentro en el eje delantero es negativo con lo que se incrementa en 30 minutos de arco (0° 30') en comparación con los Mini Cooper C y Mini Cooper S, permitiendo mayores velocidades en curvas, por lo que el Mini JCW sorteo con éxito la "Cola del Dragón".