Prueba de Manejo

smart Fortwo cabrio 2012 a prueba

Un auto urbano con mucho estilo

smart Fortwo cabrio 2012 a prueba

Antecedentes
Originalmente, el smart fue un proyecto de la marca de relojes y accesorios Swatch. Se trataba de un auto para minimizar lo más posible la movilidad individual en ciudad. Sus dimensiones eran muy reducidas y tenía algunos detalles atractivos como el poder cambiar los paneles de plástico por otros de diferente color y el poder estacionarse de frente entre los demás autos que estaban en batería, ahorrando vital espacio y aprovechando lugares que otros autos no podrían utilizar.

Swatch recurrió primero a Volkswagen, pero gracias a que Ferdinand Piëch tenía otros planes para un auto citadino, recurrieron a Mercedes-Benz para ser su proveedor oficial de motores y también para que les auxiliara en la producción. El nombre surge tras un acuerdo que llegaron para que fuera algo neutro entre las dos compañías así que smart en realidad no es por lo inteligente del concepto, sino por “Swatch Mercedes Art”.

El producto final se lanzó en octubre de 1998 en Europa, un año más tarde de lo que se tenía planeado originalmente ya que existieron muchos problemas con la estabilidad del auto, algo que solucionaron al lastrar la parte delantera, endurecer la suspensión y dejar más espacio entre las ruedas.

Al final del día, Nicolas Hayek, el dueño original de la idea, no quedó satisfecho con el proyecto dado que el motor que él quería utilizar era uno híbrido y no uno convencional a gasolina como lo desarrolló Daimler, así que vendió su parte a la marca alemana.

Quisieron ampliar la marca al lanzar productos como el Roadster y el Forfour que aunque eran productos muy divertidos, no obtuvieron la aceptación esperada, así que recortaron su oferta hasta sólo vender el Fortwo en sus versiones coupé y cabrio, siendo ésta última la que nos tocó probar.

Hoy está en su segunda generación y media, pues para este 2012, recibió un ligero facelift exterior y otras mejoras en el interior, las cuales detallaremos a continuación.

Precio: $219,900

Exterior
El cambio más significativo lo encontramos adelante, donde la fascia ahora alberga unas luces de conducción diurna en la parte más baja que funcionan con LEDs. Atrás, la fascia cambia tan poco que necesitas ser un experto para encontrar las diferencias.

Al ser la versión descapotable, se puede retraer el toldo como si fuera un gran quemacocos o por completo con el mismo botón, pero también se le pueden retirar las canaletas entre el poste A y el B y colocarse en un compartimento especial en la tapa de la cajuela para disfrutar del aire libre por completo. Esto último tiene un problema si inesperadamente comienza a llover ya que hay que detener el auto, bajarse, abrir la cajuela, instalar las dos canaletas y cerrar el toldo desde adentro.

Interior
Para este año, el Fortwo recibe actualizaciones en el interior. Podemos destacar la mejora de los materiales empleados y sobre todo, el cambio del sistema de audio que ahora está mucho más completo e inclusive ofrece sistema de navegación y una pantalla táctil.

Éste está colocado al centro del tablero y se le puede conectar tu reproductor Mp3 o iPod mediante un USB hábilmente colocado por dentro de la guantera (para que no esté a la vista) o inalámbricamente mediante Bluetooth.

También es compatible con los teléfonos celulares con ésta interfaz, para que de esta forma puedas hablar sin quitar las manos del volante ni la vista del camino.

Características técnicas y mecánicas
A diferencia de los demás autos modernos (a excepción del Porsche 911), el smart tiene el motor en la parte trasera, justo debajo de la cajuela y detrás de los asientos y es que es uno muy pequeño de tres cilindros y 1.0L (999 cc) pero que en la versión que manejamos, está sobrealimentada por un turbo que eleva la potencia a unos nada despreciables 71 Hp que dado a su tamaño y peso (780 Kg) le dan un buen desempeño.

La transmisión, por otra parte, es una menos práctica ya que es una manual robotizada de cinco velocidades, así que los cambios son lentos aunque se hagan de forma manual mediante las paletas de cambios detrás del volante o la misma palanca. Ésta manda la fuerza del motor a las llantas traseras, provocando que el frente esté libre de partes mecánicas importantes fuera de la suspensión, frenos y dirección.

Manejo
Para quien nunca han estado tras el volante de un smart, la primera sensación que transmite es difícil de describir. Para empezar, la dirección no está asistida, así que es más dura de lo normal, algo que también pasa con el pedal de freno pues tampoco tiene asistencia de fuerza del motor como en los demás autos, así que requiere un poco más de esfuerzo para hacer que el auto se detenga.

Después están las ridículas dimensiones del auto que aunque sabes que es muy pequeño, cuando estás dentro es que realmente se hacen presentes. El frente termina poco más allá de lo que llegan tus piernas y atrás, el medallón está completamente pegado atrás de los asientos y la carrocería termina escasos 5cm más allá.

La visibilidad es muy buena y realmente nunca te sientes encerrado gracias al gran parabrisas, ventanas y por supuesto al toldo plegable que se disfruta mucho abrir cuando el clima lo permite.

El motor nunca se siente bajo de potencia y aunque está sobrealimentado mediante un turbo, no existe un retardo en la entrega de poder. Es sólo cuando la transmisión hace el cambio de una velocidad a otra que pierdes inercia y el cabeceo de la carrocería –y también de tu cuerpo, te desconcentra.

Por supuesto que con el tiempo aprendes “mañas” y trucos para hacer que la caja no patee tanto como soltar el acelerador justo cuando desacopla el motor para seleccionar otra velocidad y también te acostumbras a la sensación de no tener asistencias en los frenos y la dirección, pero todo ese poder que entrega el motor se podría aprovechar mejor con una transmisión más sofisticada.

El sistema de audio y el GPS funcionan perfectamente y aunque la pantalla táctil no es muy sensible, navegar por los diferentes menús es relativamente fácil.

La gran ventaja que sí se alcanza a apreciar después de usar el Fortwo por un tiempo es la maniobrabilidad y agilidad que le dan sus reducidas dimensiones tanto para estacionarte y encontrar lugar como para cambiarte de un carril a otro. En este punto, hoy en día ningún otro vehículo (que se venda en México por lo menos) ofrece esta practicidad.

Por supuesto que la cajuela es muy reducida y no puedes cargar mucho, también, la cabina y ésta están divididas por una “lona” que se detiene con velcro. Ésta fácilmente se desprende si lo que cargas en la cajuela es pesado y frenas fuertemente.

Conclusión
Si hablamos del concepto del auto, el smart es una excelente solución urbana de movilidad. Si nos ponemos a pensar cuántas veces transportamos a más de una persona –adicional- en nuestros trayectos citadinos, podemos contarlas con los dedos de una mano, entonces ¿por qué usar una camioneta para siete pasajeros o inclusive un auto para cuatro personas? Siempre es bueno tener la opción por cualquier cosa, pero la verdad es que soluciones como el smart representan el futuro de nuestro transporte en una ciudad grande. Representa un gran ahorro de espacio y de combustible y si además éste está bien equipado, construido y tiene amenidades como el toldo plegable, nuestra vida puede ser más práctica, divertida y amigable con el medio ambiente –y no olvidar que también para nuestros bolsillos.

La realidad es que sí, el smart es todo esto, pero también por más que en lo personal traté de tomarle el gusto a la transmisión y al manejo, éste no termina de ser lo ideal para todos los días. La suspensión, dirección y pedal de freno son demasiado rígidos y la transmisión da la impresión de estar desperdiciando energía que podría utilizarse para ir más rápido o “despegar” de una manera más ágil.

A mediados de 2012, Mercedes-Benz traerá la versión eléctrica de este auto, la cual promete hasta 160 km/h de autonomía con una sola recarga y una potencia de 75 Hp, pero lo mejor de todo es que se librará de esa transmisión robotizada. Si me preguntan de manera personal, mi apuesta sería por esta versión, aunque muy dentro de mí existe una parte que se doblega ante el atractivo diseño y concepto del smart cabrio, a pesar de todos los detalles que mencionamos antes.

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