Toyota Gazoo Racing: Pasión, Frustración y Triunfo
22/08/2017 Scudería

Toyota Gazoo Racing: Pasión, Frustración y Triunfo

La marca japonesa ha sufrido derrota tras derrota en muchos seriales, y todo parece indicar que el WRC es la categoría que le regresará la gloria.

Recientemente Autocosmos fue invitado por Toyota al Rally de Finlandia, un evento muy especial y emblemático de esta compleja disciplina del automovilismo deportivo mundial, pero en esta nota no hablaré de los resultados oficiales del Rally, para eso publicamos en tiempo y forma una nota sobre eso, en donde encontrarás los resultados del Neste Rally Finland 2017.

Esta aventura rallistica empezó muy muy temprano en la CdMx, para abordar un vuelo que me llevaría primero a Munich Alemania, para esperar unas horas y abordar otro reactor rumbo a Finlandia, específicamente a Helsinki, para después abordar una van y tomar la carretera y circular durante tres horas para arribar a la cuidad de  Jyväskylä –no, no trates de pronunciarlo, se dice Yuvasquila-.

El último trayecto para llegar a nuestro destino fue bastante pintoresco, ya que mientras admirábamos los paisajes boscosos y los miles de lagos que se encuentran por toda la geografía finlandesa, nuestro chofer, un juven oriundo de ese país, nos deleitaba con una buena selección de metal finlandés, es decir nuestro largo trayecto de 180 minutos fue aderezado por rolas de Nightwish, Tarja Turnen, Apocalyptica y en la etapa más fresa del camino escuchamos The Rasmus, las notas metaleras mermaban un poco el efecto del conocido JetLag, y para cuando llegué a mi habitación del hotel habían pasado casi 26 horas, pero no había mucho tiempo de descansar, ya que la primera etapa del Rally nos esperaba, se trataba de la Súper Especial 1, una etapa callejera de 2.3 kms, que nos daría una probada de lo que viviríamos ese fin de semana, lejos de casa, y escuchando un idioma inentendible, pero que gracias a la magia del automovilismo deportivo, todo el mundo se comunicaba.

Las etapas del Rally se iban cumpliendo, la gente del equipo Toyota Gazoo Racing estaba confiada pero tenía muy presente la fuerte competencia que tenía de los demás equipos, y el favorito del equipo – y de nosotros también- era Jari-Matti Latvala quien sorpresivamente abandonó por una falla eléctrica, una inexplicable falla ¿Se acuerdan del drama de las 24 Horas de Le Mans del 2016? Pues… aquí pasó algo parecido, con la ventaja de que el equipo tenía dos ases en la manga, peleando fuerte por los primeros lugares del podio de vencedores, al final el equipo de comandado por Tommi Makinen terminó con dos posiciones de podio, el primer lugar fue para Esappeka Lappi  -quién logró su primera victoria en el cuarto rally que participa en la categoría estelar- y el tercer puesto para Hänninen ambos a bordo del espectacular Yaris WRC, en segundo lugar se les coló un Ford Fiesta del equipo privado de M Sport, comandado por Teemu Suninen quién conquistó su primer podio en el segundo rally de su carrera.

Los consagrados apellidados Ogier (Ford Fiesta), Neuville (Hyundai i20) o Latvala (Toyota Yaris) tendrán que saciar su sed de triunfo en otra mejor ocasión.

Durante este viaje tuvimos la oportunidad de charlar uno a uno con personajes importantes del equipo Toyota Gazoo WRC, que huelga comentar es completamente finlandes, tanto las cabezas, como las tripulaciones, de hecho la sede del equipo está muy cerca de la ciudad de Jyväskylä.

En una amena y larga charla con Tommi Makinen, el manda más del equipo, y en el bombardeo de preguntas que le hice, dos que más le llamaron la atención, es cuando le pregunté sobre su coche de Rallies favorito, a lo que inmediato me contestó que el Ford Escort 1970, la siguientes preguntas fueron un poco incómodas para Tommi, y se limitó a contestar simplemente con un cándido “Such is life” (Así es la vida) mientras se encogía de hombros, mis dos preguntas incómodas fueron respectivas a la sanción y posterior descalificación de Toyota en el mundial de 1995, en donde la FIA detectó una ilegalidad en la “brida movil” del Turbo, que permitía un mayor flujo de aire al permitido, por lo cual fueron descalificados, se le retiraron los puntos obtenidos y se les prohibió competir durante 12 meses. En esos años Max Mosley era el presidente de la FIA, y en escuetas declaraciones decía “Es la trampa más ingeniosa que he visto en 30 años en el mundo de las competencias”.

La otra pregunta irónica que hice y que Makinen que me contestó con un dejo de inocencia fue relacionada al Campeonato de pilotos de 1998, cuando Tommi competía en el Mundial de Rallies a bordo de un Mitsubishi Lancer, y su acérrimo rival en ese año era Carlos Sainz que competía en un Toyota Corolla y antes de escribirles la respuesta que me dio Tommi les doy un contexto histórico: En la ultima prueba del campeonato de 1998, el Rally de Gran Bretaña, el gran duelo se esperaba entre los pilotos de Toyota (Sainz) y de Mitsubishi (Makinen), ya que llegaron a la última prueba con solo tres puntos de diferencia, y la competencia prometía estar más caliente que el mismísimo infierno… En la primera etapa del Rally de GB, Makinen sufre una avería muy seria provocada por un golpe dado en la rueda trasera derecha, que acaba arrancándose, con el vehículo dañado y sacando chispas por el roce del metal con la carpeta asfáltica Tommi pretendía llevar el auto al servicio del rally, pero un oficial de Policía no le permitió continuar, por infringir el reglamento de transito por circular con el vehículo en tres ruedas, y dañando el pavimento en el tramo de enlace, Makinen abandonó el rally y con ello se esfumaban sus expectativas de conseguir su tercer título mundial de pilotos consecutivo, ya que anteriormente había ganado el de 1996 y1997. Carlos Sainz se dedicó a cuidar el Toyota Corolla durante todo el Rally, con el único propósito de llegar en un cómodo cuarto lugar, que le otorgaría cuatro puntos, y como Tommi y su “Mitsu” no podrían terminar el Rally, Sainz se coronaría campeón del Mundo de 1998, era tan evidente el triunfo del español que  Tommi pidió permiso al director del equipo Mitsubishi de irse a su casa en Puuppola Finlandia a llorar su derrota, mismo que le fue negado, por tener compromisos con patrocinadores y con el público. Un Tommi Makinen frustrado y muy de malas daba entrevistas durante el desarrollo del Rally de Gran Bretaña, el último día, en los últimos metros de la etapa final en la campiña del Castillo de Margam, en donde se ubicaba la meta se veía venir a un Sainz confiado, con un paso seguro con un buen colchón de tiempo ante el quinto lugar de la justa, cuando el Corolla empieza a fallar, para terminar desbielandose a 700 metros de la meta, quedándose varado sin poder hacer nada, ante los gritos de su navegante Luis Moya, quien le gritaba “Trata de Arrancarlo”. En ese dramático final y por azares del destino Tommi Makinen se corona campeón de Pilotos de 1998 – de hecho en 1999 volvería a ser campeón mundial-

Tommi Makinen es cuadrupe campeón del mundo en el WRC de 1996 a 1999

Mi pregunta al respecto fue: Tommi ¿Cuando derrotaste a Toyota y a Sainz te imaginaste alguna vez que serías Director del equipo de Rallies de Toyota? Su respuesta fue sincera, fría -como buen finlandés- y cándida de nuevo, me respondió un rotundo NO, no lo imaginé, se encogió de hombros –otra vez-, y me dijo nuevamente ¡Suchs is Life! (así es la vida)

Conozcamos más de la historia...

Un poco más Toyota en el Campeonato Mundial de Rallies, cuyo palmarés es importante con tres títulos de constructores en 1993, 1994 y 1999. También ha conseguido cuatro títulos de pilotos en el mundial de Rallies, en 1990 y de 1992 a 1994 de forma consecutiva

Y ya que hablamos de la vida de la marca en el deporte motor, escudriñemos  un poco pues a la marca japonesa no le faltado el entusiasmo y las ganas de competir – para ganar- en los mejores y más reñidos seriales del mundo, empezando por la Fórmula 1 en donde participó del 2002 al 2009 sin ningún resultado positivo, arrancó en 140 carreras, y solamente consiguió colocar a sus pilotos en el podio en 13 ocasiones, y nunca ganó una carrera, lo que fue una enorme frustración.

En el serial de Prototipos de resistencia, ahora conocido como WEC (World Endurance Championship) Toyota ha participado desde hace algunos años, de hecho obtuvo la victoria en las 24 Horas de Le Mans en 1999 en la categoría LMGTP (No la estelar de la mítica carrera francesa), en el 2014 y a los cinco años de haber abandonado el proyecto Fórmula 1, Akio Toyoda –CEO y heredero de Toyota- decide competir en la categoría estelar de las 24 Horas de Le Mans, para medirse con los alemanes de Audi y Porsche, los reyes consagrados con 32 victorias en conjunto -19 para Porsche y 13 para Audi- en la categoría estelar, hoy llamada LMP1, en el 2012. En el 2014 Toyota obtiene el título Mundial de constructores y pilotos del WEC, pero no logra ganar la carrera que todo fabricante de autos quiere ganar: Las 24 Horas de Le Mans”, en el 2016 nace la “Maldición de Le Mans” pues tras haber liderado la carrera por 23 horas con 55 minutos, el Prototipo LMP1 de Toyota se descompone en la última vuelta, y le regala el triunfo a Porsche, que venía en segundo lugar, en el 2017 la historia no fue tan dramática, y Toyota volvió a perder la carrera más codiciada por todos

Toyota y el Campeonato Mundial de Rallies

Al parecer en el único serial mundial en donde Toyota está teniendo los resultados esperados es precisamente en el Mundial de Rallies, ya que los triunfos han llegado desde el regreso de la marca al mundial, y aunque las posibilidades de coronarse campeón en este 2017 se esfuman, el equipo comandado por Tommi makinen va consolidándose fuerte, ante la mirada directa pero discreta del manda más de Toyota, el mismísimo Akio Toyoda, y ya que hablamos de él, aquí les comparto una interesante recopilación de datos de ese interesante personaje, que tiene un perro llamado Gazoo, y en honor al can, el equipo de carreras de la marca se llama Toyota Gazoo Racing, sigan leyendo… que si ya llegaron hasta acá, les está interesando la historia.

Hablemos del "mero mero" de Toyota: Akio Toyoda

Hace algunos días leía una entrevista que le hiciera mi colega Hang Greimel de Automotive News a Akio Toyoda, el Presidente de Toyota Motor Corporation, y de paso nieto del fundador de esa marca.

Todos los periodistas especializados en automóviles nos hemos quejado más de una vez de que los Toyota son coches un tanto cuanto aburridos, que están pensados para ir del punto A al punto B, hemos resaltado su extrema racionalidad, a grados que inhiben la pasión, pero esas cosas están cambiando lentamente en el seno de la marca.

¿Por qué están cambiando?

La respuesta es simple, por la manera de pensar del responsable máximo de la marca, Akio antes de ser un empresario, tenía el espíritu de un piloto de carreras, pasión que fue frustrada en sus inicios por su familia, y al no poder ejercer su sueño se refugió en el Hockey sobre pasto, un deporte rudo y rápido, que quizá le dieron las bases –y los reflejos- para ser más adelante un piloto de carreras.

El sueño de Akio se concretó hace diez años, dos antes de tomar el timón de la empresa y ser nombrado el CEO de Toyota. Su familia y los altos directivos de la empresa trataron de desalentarlo, argumentando lo peligroso que es el deporte motor, y afortunadamente Akio hizo oídos sordos a dichas recomendaciones y decidió empezar desde abajo, algo tarde, pues tenía 51 años.

Para aprender desde cero busco el consejo y  la guía de Hiromu Naruse, el que puede considerarse el Maestro en Toyota, ya que desde 1963 Naruse estaba muy involucrado con la puesta a punto de casi todos los vehículos deportivos de Toyota.

Como lo citaba Hang Greimel en la entrevista, Naruse en un inicio desdeñó a Toyoda, a quien le argumentaba que los ejecutivos importantes no sabían nada de coches, que solamente los veían como un negocio, pero que no los entendían, que no vibraban con ellos, pero al final de cuentas accedió a enseñarle todo lo que sabía, pero lo haría paso a paso, sin dejar ningún detalle, ni cabos sueltos, así pues Akio Toyoda al más puro estilo de Karate Kid fue entrenado con tediosos rituales de ejercicios dentro y fuera de un auto. En esa entrevista Akio Toyoda recuerda con cariño “Al principio yo solo seguía a Naruse” así aprendí trayectorias, frenadas y puntos importantes de cada uno de los muchos circuitos en Japón que fueron el aula de clases y cuando el alumno aventajó era el momento de conquistar nuevos retos, y el Nordschleife de Nurburgring parecía ser el lugar perfecto, así pues las clases continuaron, Akio Toyoda seguía el auto de su maestro.

Un buen día Naruse le dio una tajante orden a su alumno, era hora de correr una carrera real, con competidores y que mejor escenario para que  alumno se graduara serían las 24 Horas de Nurburgring, una carrera en donde hay decenas de inscritos, y cuya participación no es tan elitista como las 24 Horas de Le Mans.

La preparación

El años de 2007 es el testigo de la primera competencia de Toyoda, en la pista de Motegi en Japón, pocos sabían que a bordo de un discreto Toyota Yaris de carreras, cuyo costo no superaba los 10 mil dólares se encontraba el futuro CEO y heredero de la marca Toyota, el objetivo era simplemente terminar la competencia, la segunda cita de Toyoda y su Yaris fue en el circuito de Okayama, en donde la lluvia torrencial le dio una lección al aprendiz de piloto, y como el mismo narra “ Apretando el volante tratando de no perder el control veía que los demás competidores me pasaban por todos lados, de pronto sentí que caía dentro de un remolino” De alguna forma Akio se las arregló para llevar aquel Yaris hasta el tercer lugar de su categoría.

La graduación. Nurburgring

Gracias al podio conseguido en Japón Toyoda decidió competir en las 24 Horas de Nurburgring del 2007.

Toyoda creía que ya tenía la suficiente experiencia, así es que se preparó un Lexus, más potente y capaz que aquel viejo Yaris, y citando nuevamente las propias palabras de Toyoda “ si en Okayama caí en un torbellino, las 24 Horas de Nürburgring son un tifón, fue mucho más feroz”, Akio continúa diciendo en la citada entrevista “Todo fue mucho más feroz, no pude mantener mi ritmo de conducción normal, tenía miedo, no quería chocar, y ni siquiera podía pensar en rebasar a los demás” Akio terminó esa carrera, y esa experiencia lo entusiasmo lo suficiente para seguir con su entrenamiento, y manejar continuamente en el  respetado “ring” alemán.

¡Así es la pasión de Toyoda por las carreras! Seguramente a diario le llegan varios correos electrónicos de su equipo de consejeros, en donde sutilmente deben sugerirle que deje de gastar fortunas en las carreras de autos, a los cuales Akio hace -afortunadamente- caso omiso.

Si bien el WRC es lo único que le ha dado a la marca esa saciedad de triunfo, las derrotas en la F1 hace años y las más recientes en Le Mans, seguro les han enseñado que el camino nunca es fácil...

Ya veremos cuales son los destinos de Toyota en el WEC, ya que en 2018 no tendrá rivales en la categrría estelar, la LMP1, pues con el retiro de Audi hace un año, y ahora con el anunciado retiro de Porsche al término de la temporada 2017, los "Protos" de Toyota se han quedado sin competencia. 

 

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