Chevrolet Camaro 2016 a prueba
16/02/2016 Reportes de Manejo

Chevrolet Camaro 2016 a prueba

Avanzado, poderoso y ágil, pero.. ¿es mejor que el Mustang?

Antecedentes

El Camaro de sexta generación llega al mercado como año modelo 2016 y para esta nueva entrega, el Muscle car de Chevrolet sufrió una renovación tan profunda que lo único que comparte con su predecesor es el emblema del corbatín así como el de las letras SS.

Haciendo un poco de historia, el Camaro nació en la segunda mitad de la década de los sesenta con el único fin de competir con el Ford Mustang, su primera generación arribó al mercado en 1966 (como modelo 67) y lo hizo con bastante éxito.

Al igual que sucedió con su acérrimo rival, la década de los noventa no trató bien al Camaro, por lo que la cuarta generación murió sin pena ni gloria en el 2002 y no fue sino hasta la primavera de 2009 que la quinta entrega del Camaro llegó al mercado, reinterpretando las formas del modelo original. Nuevamente el renacimiento del Camaro se debió al extraordinario éxito que consiguió Ford con el Mustang en 2005.

Sin embargo a partir de ese momento, las ventas de ambos han resultado más que equilibradas.

El Camaro Six como Chevrolet lo nombra es más ligero, más potente y cargado de tecnologías que su rival frontal no ofrece. Sin embargo la pregunta eterna es. ¿Es el Chevrolet Camaro 2016 mejor que el Ford Mustang? Vamos a averiguarlo….

Precio: Chevrolet Camaro SS $651,100 pesos

Características técnicas y mecánicas

Bajo el cofre encontramos un V8 de 6.2 litros e inyección directa que cuenta con 455 hp, así como 455 lb-pie de torque, es decir 20 hp y 55 lb-pie más que el Mustang GT. La transmisión de 8 velocidades con modo manual y paletas de cambio detrás del volante envía la potencia al eje trasero.

La plataforma es nueva, derivada del ATS aunque recibió tantos cambios que al final es un desarrollo 70% exclusivo para el Camaro. Asimismo, es 28% más rígido al tiempo que reduce el peso total en 90 kilos con respecto del Camaro de quinta generación y también es más pequeño en largo, alto y ancho.  La suspensión independiente en ambos ejes cuenta con la tecnología Magnetic Ride, por lo que se adapta en tiempo real a las condiciones del camino.

Adicionalmente, el sistema de frenos está firmado por Brembo.

En materia de seguridad cuenta con 8 bolsas de aire, ABS, ESP, cámara de visión trasera, monitor de punto ciego con asistente de abandono de carril, alerta de tráfico cruzado y Onstar.

Confort

El interior luce increíble, sumamente atractivo, los materiales y calidad de ensamble se perciben excelentes y cuenta con detalles que le confieren una atmósfera de tecnología de punta e innovación. Los controles del climatizador se encuentran en la periferia de las salidas de aire, la pantalla táctil de excelente resolución cuenta con sistema de Info-entretenimiento Chevrolet MyLink de última generación que es compatible con Apple Carplay y Android Auto.

En el cluster de instrumentos, una gran pantalla multifunción a color está flanqueada por el cuenta revoluciones y velocímetro que son analógicos. Eso sí creo que pudieron aprovechar mejor el tamaño del display para mostrar la información de manera más espectacular como lo hace Audi con su virtual Cockpit. Encontramos también otros elementos interesantes como el Head Up Display, asientos con calefacción y enfriamiento, así como volante con calefacción.

En contra tengo que decir que el interior se siente reducido, quizá en gran medida por lo pequeños que son los vidrios. Los asientos ofrecen poco soporte lateral, sobre todo si consideramos que el Camaro six es bastante capaz en curvas y por último, aunque cuenta con sistema de carga por inducción la ubicación es bastante rara y el teléfono, por lo menos un Galaxy S6 cabe apenas y siguiendo la tendencia normal, es que los teléfonos seguirán creciendo, con lo cual es posible que en un futuro cercano el puerto deje de ser útil.

Manejo

Es cierto que los Muscle Cars del nuevo milenio tienen que ser poderosos y rápidos, pero también deben ser ágiles y eficientes, sin embargo, siendo sinceros cuesta trabajo asociar un Camaro o un Mustang a otro motor que no sea un V8.

Bajo el cofre encontramos quizá el más confiable y versátil de los bloques de ocho cilindros que ha dado la industria automotriz de Estados Unidos, me refiero por supuesto al Small Block de 6.2 litros (el mismo que emplea el Corvette Stingray) que en esta aplicación entrega 455 hp que se sienten y mucho, empuja con mucha decisión y se enlaza a una caja automática de 8 cambios. También la misma del Vette y reitero, es una maravilla, es suave y confortable como buena caja gringa, pero cuando le exigimos es rápida y siempre encuentra la relación adecuada para aprovechar al máximo el torque del motor.

El Camaro cuenta con 4 modos de manejo; el primero denominado Turismo, mismo que se selecciona por default y que podemos definir como suave y confortable; el segundo, Sport endurece un poco: suspensión, dirección y respuesta del pedal de acelerador, este setting es ideal para manejar en carretera.

Por su parte, el tercer modo Track es el más extremo, aquí la suspensión se hace durísima, los cambios son rápidos y violentos, mientras que la dirección incluso se siente pesada, pero eso sí muy precisa. Por último el modo Snow anestesia por completo la respuesta del tren motor para evitar contratiempos en caminos con poca adherencia.

El nuevo Camaro es más ágil y brioso de lo que esperaba, sobre todo cuando la referencia es el Camaro SS automático anterior cuyo desempeño no se sentía como de 400 hp, ahora la historia es muy distinta, este coche acelera con contundencia y es muy ágil. De hecho la marca anuncia un 0 – 100 km/h en el orden de los 4 segundos.

Adicionalmente la cabina en general transmite calidad, es silenciosa y se nota la ausencia de rechinidos o ruidos. Eso sí, la visibilidad hacia atrás sigue siendo pésima.

Conclusión

La sexta generación del Camaro representa todo un triunfo para su especie, y es que con el Mustang más reciente Ford elevó bastante el listón de referencia y tengo que decir que Chevrolet logró colocar a su muscle car por encima de esa marca.

El desempeño es intachable, el interior es espectacular y moderno, y por si fuera poco ofrece cosas como la suspensión magnética, menos peso o la caja de ocho cambios que sí se traducen en mejoras con respecto de su archirrival.

Es cierto que llegar un año después a la fiesta otorga ventajas, pero Chevrolet las supo aprovechar y por lo menos por ahora, el Camaro es el nuevo rival a vencer.

 

Chevrolet Camaro 2016, avanzado y poderoso ¿pero mejor que el Mustang?

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