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Prueba de Manejo

Ford Shelby Mustang GT350 2016 a prueba

Un devorador de curvas, un Mustang desarrollado para las pistas

Ford Shelby Mustang GT350 2016 a prueba

Antecedentes

El Shelby GT350 nació en 1965 como producto de una colaboración entre Ford y Carrol Shelby, se trataba de un Mustang mucho más potente, capaz y dotado de mejor hardware que el modelo común, ese modelo que se convirtió en leyenda se comercializó hasta 1969.

Por su parte, el último Shelby que conocimos fue el brutal GT500 que empleaba el que en su momento presumía de ser el V8 de producción en serie más potente del mundo, una bestia supercargada de 662 hp cuyo enfoque primordial eran las aceleraciones brutales, eso sí, siempre en línea recta.

El Shelby Mustang GT350 2016 retoma las cosas justo en donde las dejó el Boss 302, se trata de un vehículo desarrollado para las pistas y sin temor a equivocarnos, el mejor logrado para estos efectos hasta la fecha.

Tiene un enfoque completamente distinto a su predecesor inmediato, y es que al estar basado en la sexta y más reciente generación del Mustang incorpora suspensión trasera independiente. Asimismo, se trata de la primera aplicación de amortiguadores con fluido magnetoreológico de Ford. Fue desarrollado para devorar curvas y circuitos, y ya no solamente para quemar llanta en los arrancones.

Es un auto para pista homologado para circular en caminos públicos y aunque no son competidores frontales, es importante saber que Ford tomó como referencia e inspiración para su desarrollo al icónico Porsche 911 GT3.

Características técnicas y mecánicas

En este Shelby Mustang GT350 el motor es uno de los grandes protagonistas, se trata del V8 de aspiración natural más poderoso que Ford haya fabricado, un bloque de 5.2 litros que entrega 526 hp a 7,500 rpm y 429 lb-pie de torque a 4,750 y que puede subir hasta unas irreales 8,250 vueltas. Así es, este nuevo motor excede los 100 hp por cada litro de desplazamiento.

Sin embargo, una de sus características más interesantes es que emplea un cigüeñal plano, pero ¿qué significa esto y qué beneficios tiene?

Bueno, por principio de cuentas hay que decir que el concepto de cigüeñales planos no es nuevo, de hecho los primeros V8 tenían este diseño, si viéramos el cigüeñal de frente veríamos algo parecido a una hélice de dos elementos, uno de los extremos acciona los cilindros nones y el otro los pares. Así son los motores de 4 cilindros, por lo que de alguna manera, este V8 funciona como dos mecánicas de cuatro cilindros unidas.

Sin embargo, estos motores tienen ciertas desventajas, la principal es que producen muchas vibraciones y tienen problemas de balance, por lo que en los 20s se diseñaron los cigüeñales en forma de cruz y que resolvían los problemas antes mencionados además de que contaban con un funcionamiento mucho más suave. El precio de este mayor refinamiento y suavidad es que se añade mucho peso y tamaño.

Un motor de cigüeñal plano también tiene ciertas ventajas, al ser más ligero se puede hacer girar con mayor rapidez y a mayor régimen, adicionalmente la ignición se produce de manera intercalada entre las bancadas de cilindros generando pulsos balanceados en la expulsión de gases, lo que les permite respirar mejor. Mayor vibración y ruido no son un problema adivinen en donde, en el mundo de las competencias. Razón por la cual los V8 de Ferrari utilizan también este diseño.

Este auto solo se puede comprar con una ligera y efectiva transmisión manual de seis velocidades, que envía la potencia a las ruedas traseras vía un diferencial torsen de derrape limitado.

El sistema de frenos firmado por Brembo cuenta con discos flotantes de dos piezas con 15.5 pulgadas adelante y 15 atrás con pinzas de seis y cuatro pistones respectivamente, que se esconden detrás de unos rines de aluminio de 19 pulgadas con neumáticos Michelin Pilot Super Sport de 267 mm adelante y 280 mm atrás con dibujo, estructura de hombro y compuesto optimizados en especial para el GT350.

Del pilar A hacia adelante  y quitando los faros, prácticamente todo es nuevo para este Shelby GT350,  empezando por el cofre de aluminio que cuenta con una enorme salida de aire que además de mejorar el flujo de aire, proporciona mayor downforce al eje frontal. Desaparecen las luces de niebla para dar cabida a unas enormes entradas de aire proveen a los frenos. Mientras que la parrilla por su parte, es ligeramente más pequeña para reducir el arrastre aerodinámico.

Las salidas de aire ubicadas en las salpicaderas frontales tienen dos razones de ser, por un lado era necesario disipar el aire caliente de motor y frenos, pero también en virtud de que el ancho de vía en el eje frontal creció y las salpicaderas son más anchas, era necesario regresar a las líneas de diseño de las puertas.

Todo en el Shelby Mustang GT350 tiene una función, el spliter frontal que hará de cada tope una pesadilla, difusor trasero, salidas de escape dobles y alerón posterior le confieren un mejor comportamiento aerodinámico.

Un dato interesante es que los rines son negros también por una razón más allá de lo estético, y es que las balatas generan tanto polvo que habría muchas quejas por parte de los clientes.

Confort

Puertas adentro encontramos un habitáculo familiar, aunque aquí los asientos son Recaro forrados en alcántara y cuentan con excelente sujeción lateral, el botón de encendido es de un llamativo color rojo, mientras que el volante tiene la parte inferior plana y está forrado también en alcántara.

Encontramos un par de botones que nos permiten manipular los modos de funcionamiento de dirección y suspensión.

En la parte superior del tablero, el Shelby Mustang GT350 cuenta con un Head Up Display, pero no se trata de uno común y corriente. Ford lo utiliza para proporcionar la información del Performance Light Shift Indicator, un set de LEDs que avisan al conductor en qué momento se debe efectuar el cambio de velocidad. Cuenta con tres modos de funcionamiento; en modo Tach (tacómetro) la secuencia inicia de izquierda a derecha, el modo Track (Pista) los LEDs se encienden desde las orillas hacia el centro y parpadean cuando es momento de subir de marcha. Por último en modo Drag (Arrancón) las luces parpadean al alcanzar el régimen de giro que hayamos determinado.

Hablando del equipamiento encontramos, sistema de acceso y arranque mediante llave inteligente, el sistema SYNC sistema de info – entretenimiento con comandos de voz, pantalla de 4.2 pulgadas que no es táctil en donde se despliegan funciones del equipo de audio, teléfono y cámara de reversa. Asimismo, el aire acondicionado es manual.

Manejo

Habíamos comentado que se trata del primer Ford en emplear la suspensión MagneRide, esto le permite ajustar la dureza de los amortiguadores de manera independiente en función de la carga y necesidad de cada uno en un tiempo de 10 milisegundos. Así este Shelby Mustang se une a ese reducido y selecto grupo de deportivos como los Corvette, Cadillac V Series, Audi R8 o Ferrari 458 en emplear esta tecnología. Adicionalmente, resortes y demás componentes también fueron reemplazados en relación con el Mustang GT para hacerlo más rígido y efectivo en pista. El resultado, agarre y capacidad de frenado simplemente excepcionales.

El impresionante ocho cilindros entrega el 90% de la potencia desde las 3,450 vueltas y la mantiene hasta las 7,000 acompañado para tranquilidad de los fanáticos de una nota ronca y profunda como buen exponente de Detroit.

El accionamiento del clutch es sorpresivamente suave, sobre todo cuando lo comparamos con el último Shelby GT500.

Aun cuando pesa 1,705 kilos, el GT350 debiera tener cifras de aceleración de 0- 100 km/h en el orden de los 4 segundos, quizá un par de décimas por debajo. Pero eso no es lo verdaderamente importante, ya que en donde en verdad brilla es en la pista, todos los componentes están desarrollados para brindar control total a toda velocidad en un circuito. La dirección es precisa y rápida, los frenos son incansables y tremendamente eficientes, mientras que el chasis con todos esos artilugios mecánicos y electrónicos es impecable.

Este Shelby GT350 es sin duda de los autos más capaces en circuito que me haya tocado manejar, sobre decir que se trata del Mustang más sorprendente que he tenido oportunidad de conducir.

Conclusión

Para esos entusiastas y puristas que sostienen que las pistas están reservadas para nombres de abolengo como los M de BMW, AMG de Mercedes, Porsche y Ferrari, les tengo que decir que este Shelby Mustang GT350 no tiene nada que envidiarles e incluso si se lo topan en una pista mejor ténganle respeto.

Así como los 50 años y la sexta generación del Mustang nos trajeron un Muscle car de la nueva era, este Shelby GT350 es un deportivo puro y duro capaz de plantar cara a los juguetes más selectos de las prestigiadas marcas antes mencionadas a una fracción del costo.

En lugar de un Porsche GT3 se podría adquirir este vehículo para los track days sin sacrificar prácticamente nada en el terreno del desempeño, así como un Mustang GT más confortable para el uso diario y aun así sobraría bastante para la gasolina.

Ford Shelby Mustang GT350 2016 a prueba

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